La actual Hermandad de Nazarenos de la Purísima Sangre se constituyó el 21 de octubre de 1940, aunque es heredera de la antiquísima Cofradía de la Purísima Sangre de Nules, cuya fundación se remonta cientos de años atrás. Así lo constatan los Estatutos de la Hermandad del año 1940:

"Fundada desde inmemorial por nuestros antepasados en la Iglesia denominada de la SANGRE, actualmente CAPILLA DE NUESTRA EXCELSA PATRONA NUESTRA SEÑORA DE LA SOLEDAD, una Cofradía denominada de la SANGRE, a consecuencia de la d ominación marxista cuantos Estatutos o Reglas existían para su régimen interior han desaparecido. De nuevo por la presente Regla y de conformidad en las disposiciones del Código Canónico en la propia Capilla se constituye o reconstruye dicha Cofradía, la que en lo Sucesivo se denominará HERMANDAD DE NAZARENOS DE LA PRECIOSÍSIMA SANGRE DE NUESTRO PADRE JESÚS EN SU PASO POR LA CALLE DE AMARGURA CON LA CRUZ A CUESTAS Y DE LA SANTÍSIMA VIRGEN MARIA EN SU MAYOR DOLOR Y AUGUSTA SOLEDAD".

 

 

La referencia más antigua que hemos hallado sobre la Cofradía de la Purísima Sangre en Nules está en un testamento conservado en el archivo de la Parroquia del Salvador de Burriana, del 12 de diciembre de 1597. Pocos meses después, el Consell General de Nules, en su reunión del día 31 de mayo de 1598, determinó que se ayudase en la construcción de la Iglesia de la Sangre. En 1600, don Pedro Manrique, obispo de Tortosa, dio su aprobación para la celebración en Nules de esta fiesta. Es el origen de la fiesta de la Sangre, que actualmente vuelve a celebrar la cofradía.

 

El Capítulo de la cofradía, celebrado el 11 de abril del año 1719, determinó solicitar a Roma una bula y lograr mayor número de indulgencias. El papa Clemente XI, en fecha 13 de septiembre de ese mismo año, concedió la mencionada bula, escrita sobre pergamino, y al remitirla a Nules se acompañó de una traducción en valenciano, para facilitar su comprensión. En el documento se explican algunas circunstancias que son interesantes para conocer la trayectoria de la Cofradía.

 

A principios del siglo XIX se inició el deterioro de la antigua Iglesia de la Sangre, puesto que el general Suchet y sus tropas ocuparon la iglesia durante la Guerra de Independencia, y al finalizar la invasión francesa la iglesia había quedado en un estado lamentable, y ya no volvió a abrirse al culto. Años más tarde fue utilizada como escuela municipal por el Ayuntamiento. Ya en tiempos de la República se utilizó como garaje y posteriormente como local destinado al fomento del empleo agrícola. En cualquier caso, la Cofradía de la Sangre perdió una parte muy importante de su patrimonio.

 

A finales del siglo XIX, se fue consolidando la nueva devoción por la primitiva imagen del Nazareno, cuyas características artísticas y autor desconocemos en la actualidad, relegando a la propia imagen de la Sang a un plano secundario y empezando a conocerse sus cofrades popularmente como "nazarenos".

 

Tras la Guerra Civil (1936-39) la sociedad nulense empezó a reorganizarse. El 21 de octubre de 1940 el Vicario General de la Diócesis de Tortosa, a la cual pertenecía Nules, aprobó las reglas de la “Hermandad de Nazarenos de la Preciosísima Sangre”, nombre con el que un grupo de cofrades quiso reconstruir la Cofradía de la Sangre, con sus correspondientes tradiciones, vestimenta, símbolos, parte del nombre, etc. aunque figurando como titular de la Hermandad el nuevo paso del Nazareno encargado a D. Enrique Giner Canet, prestigioso escultor de Nules. En 1942 Enrique Giner ya tenía tallada la imagen titular de la hermandad, por la que la Hermandad pagó 3500 pesetas.

 

 

Durante la década de los años 40 la Hermandad fue ampliando su patrimonio con el resto de pasos procesionales, pese a ser años de grandes dificultades económicas. La mayoría de los pasos fueron regalados por familias de Nules. La Hermandad participaba en las procesiones con las imágenes del Nazareno, San Juan, Cristo Crucificado, la Virgen de los Dolores y la Piedad. Además, contaba con la imagen del Ecce Homo de Vicenta Gozalbo, que se prestaba a la Hermandad hasta finales de los años 50, cuando se creó la actual cofradía del Ecce Homo, con su nueva imagen. En los años posteriores a la Guerra Civil un cofrade regaló a la Hermandad una Cruz de unos dos metros de altura con unas vigas de su casa, la cual durante el conflicto bélico sufrió graves desperfectos pero nunca llegó a derrumbarse, salvándole de una muerte segura. Dicha Cruz continúa procesionando como cierre de la Hermandad.

 

Ya en los años 60 la Hermandad cambió sus túnicas, que hasta entonces seguían el modelo de las de la Cofradía de la Sangre, e incorporó la capa dorada. Por otro lado, en torno al año 1968 se adquirió un nuevo sepulcro para la imagen de Cristo yacente, sufragado gracias a los donativos que la Junta de la Hermandad pudo recoger.

 

Una fecha especialmente importante fue la de 1996, año en el que se creó la Banda de Bombos y Tambores, que durante estos años se ha convertido en uno de los grupos más activos y participativos de la Hermandad, llegando a sumar más de 40 componentes. En 2003 se crearía la sección de Cornetas.

 

 

Desde el año 2006 la Hermandad empezó a publicar “El Nazareno”, la revista de información cofrade, coincidiendo con los días previos a la Semana Santa, publicación ya consolidada y muy esperada por los cofrades. También cabe destacar que en 2009 la Hermandad recuperó para los portadores de la Santa Cruz con la sábana del descendimiento el hábito fundacional, tal como vestían los cofrades cuando hasta que en los años 60 se sustituyeron por las actuales. Se trata de una túnica morada, con cola de un metro cincuenta centímetros de larga, antifaz negro con cartonera de ochenta centímetros de alta, cinturón de color rojo encarnado y de siete centímetros de ancho y cinta pendiente del cuello del mismo color con las insignias, zapatos o sandalias de color negro sin adorno alguno, con calcetines del mismo color y guantes blancos.

 

En 2010, la Hermandad celebró sus 70 años de existencia con un solemne y emotivo acto en la Iglesia del Convento, presidido por Ilustrísimo Monseñor D. Ignacio Pérez de Heredia y Valle, Prelado de Honor del Papa y Capellán de la Casa Pontificia. Al año siguiente, los nazarenos volvieron a organizar la fiesta de la Purísima Sangre, como era tradicional desde su fundación, convirtiéndose en la gran celebración anual de la Hermandad y de imposición de la medalla a los nuevos miembros.

 

En 2015 la Hermandad celebró con numerosos actos religiosos, musicales y culturales los 75 años de su refundación, destacando la exposición "Medallas de la Semana Santa de España" y la Exposición histórica de la Hermandad", inauguradas el día de la Virgen de los Dolores, por el Sr. Obispo de la Diócesis, D. Casimiro López. Igualmente, durante 2015 se realizó varios conciertos corales de música sacra, una conferencia sobre los orígenes de la cofradía por parte del cronista de la Vila, D. Vicent Felip, se editó un sello conmemorativo de correos y se compuso el himno de la cofradía. Además, la Festa de la Sang de ese año estuvo presidida por el Eminentísimo y Reverendísimo Cardenal Carlos Amigo.

 

 

En 2016 se consiguió constituir el coro infantil de la Hermandad, como una nueva sección dentro de la cofradía, formado por unos 20 niños y dirigido por Rosa Roglá.

 

En 2017 la Hermandad recibió en donación y restauró para el culto la antigua imagen del estilo iconográfico del Ecce Homo, de la familia Gozalbo Dualde, que queda expuesto de manera permanente en la Iglesia Arciprestal.

 

El pasado año 2019 la Hermandad volvió a recuperar los portadores para la imagen titular de Jesús Nazareno, tras más de medio siglo a ruedas. 16 portadores cargan los aproximadamente 700 kg de peso del trono.

 

 

En la actualidad, la Hermandad está integrada por unos 450 cofrades.

 

 

                                    
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