"Y salió Jesús, llevando la corona de espinas y el manto de púrpura. Y Pilato les dijo: ¡He aquí el hombre!"
(Juan 19, 5)

 

La Guerra Civil fue nefasta para el patrimonio histórico-artístico de nuestra Villa, especialmente el religioso, pues se saquearon todas las iglesias de Nules y se destruyeron retablos e imágenes. En dicha época fueron quemadas las dos imágenes de la Sangre que existían en Nules: la que se hallaba en el ático del retablo Mayor de la Capilla de la Sangre (hoy conocida popularmente como de la Soledad), y la que presidía, en la misma capilla, el pequeño retablo neoclásico que se había construido en el tabique que separaba la antigua Iglesia de la Capilla. 

 

De tal modo, en 1942 Vicenta Gozalbo donó una imagen de sangre, similar al modelo de Ecce Homo, modelada en escayola sobre soportes de madera y policromada, obra del escultor castellonense Juan Bautista Folía Prades, que tras la guerra civil realizó numerosa obra religiosa. La imagen, de tamaño mediano, representa al Salvador en el momento de ser presentado por Pilatos al pueblo, desnudo, cubierto solamente con el paño de castidad y con una capa roja, llevando las manos atadas y como cetro una caña.

 

 

A pesar de la pobreza de los materiales con que está modelada y policromada, propios de la época, refleja la maestría del escultor, nacido en San Jordi del Maestrat, que fue alumno de Rodin en París, y que se relacionó con los mejores escultores de la época. Una perfecta anatomía y una armoniosa y atrevida composición hacen de dicha imagen una pieza singular artísticamente, a la vez que importante para la historia religiosa de nuestra población.

 

Durante muchos años la imagen encabezaba, tras los estandartes de la Cofradía, la procesión del Santo Entierro. Pero con el paso de los años la mencionada imagen fue retirada dejándola en el altar mayor de la iglesia de su nombre. La humedad y las condiciones ambientales del lugar hizo que fuera degradándose y, con el tiempo, la familia propietaria la recuperó para custodiarla en su domicilio.

 

En 2017 fue donada oficialmente a la cofradía por los descendientes de Vicenta Gozalbo, con el fin y la condición de que pudiera volver a estar expuesta al culto. La Cofradía encargó su restauración y tras varios meses de trabajo se ha devuelto a la imagen su estado original.

 

La imagen se puede contemplar en su capilla de la Iglesia Arciprestal de Nules.