"Tomaron el cuerpo de Jesús y lo envolvieron en vendas con los aromas, conforme a la tradición judía. En el lugar donde había sido crucificado había un huerto, y en el huerto un sepulcro nuevo, en el que nadie todavía había sido depositado.
Allí pusieron a Jesús".
(Juan 19, 40-42)    
 

 

El actual paso del Santo Sepulcro tiene su origen después de la Guerra Civil. La imagen del Cristo yacente es propiedad de la Parroquia de San Bartolomé y San Jaime desde sus inicios, cuando en 1942 las familias de Blas Recatalá, Jaime Martínez, Antonio Benito, Francisco Castelló, María Arnal, José Carratalá, José Prior, José Recatalá y José Ripollés afrontaron el coste de un nuevo sepulcro por valor de 462'60 pesetas (si bien los donativos de dichas familias alcanzaron las 710 pts. y por tanto se obtuvo unos beneficios de 247'40 pts.)  y encargaron una nueva imagen de Cristo yacente, ya que la anterior había sido quemada en 1936. Los descendientes de estas familias mantienen la tradición de llevar a  hombros el Santo Sepulcro, pasando su puesto de padres a hijos o familiares.

 

Desde dicho año 1942 la Parroquia cedió a la Hermandad de Nazarenos el cuidado, mantenimiento, y conservación del Sepulcro, al ser la única cofradía existente en Nules en aquellos años, y desde entonces son los encargados de preparar el Santo Sepulcro para que pueda procesionar el Viernes Santo.

 

 

 

Años más tarde, esta urna de madera adquirida por las mencionadas familias estaba en un estado lamentable. Por ello, en 1969, siendo Párroco de Nules don Ramón Sanchis, se afrontó la adquisición de una nueva urna. La Junta Directiva de la Hermandad de Nazarenos recogió los donativos de los cofrades y de fieles y de devotos de Nules. Al frente de nuestra hermandad estaban D. Miguel Huesa y D. Ramón Capella. Gracias a estos donativos, se adquirió la actual urna para la imagen de Cristo yacente.

 

El actual Santo Sepulcro es una urna de cristal que alberga el cuerpo sin vida de Cristo, y está rematada con los símbolos de la Pasión. Cristo aparece acostado, boca arriba, con los brazos y las piernas estiradas, mostrando las heridas de los clavos, y con la cabeza apoyada sobre un cojín de terciopelo rojo con bordados de oro. El paso está iluminado por 12 faroles. Todo el paso ha sido restaurado por la cofradía en 2022, con motivo del XIII Encuentro Interdiocesano de Cofradías y Hermandades de Semana Santa, celebrado en Nules.

 

La imagen del Cristo Yacente es trasladada con máxima discreción cada Viernes Santo a la capilla de la Virgen de la Soledad, donde la Hermandad acostumbra a instalar el besapiés. Posteriormente es devuelto al Convento desde donde sale para participar en la Procesión del Santo Entierro.

 

La imagen se puede contemplar en el crucero de la Iglesia del Convento.